Primavera de microrrelatos indignados 2013. Como perros.

La Primavera de Microrrelatos Indignados pretende que durante tres días (21 de marzo, 18 de abril y 16 de mayo) la red se llene de microrrelatos indignados que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo. Contribuyo en la última jornada de esta convocatoria con mi relato "Como perros". Ya sabéis. Nos vemos en la alambrada. 


             COMO PERROS.          

      Tras la estupefacción inicial, el señor Martín Álvarez suspira. Hace ya cinco años que se acogió a la iniciativa solidaria "Acoge a un parado", mediante la cual permitía, de manera completamente altruista, que uno o más desempleados trabajaran para su empresa. Lo convencieron la exención fiscal y el conmovedor eslogan de la campaña:


      Don Martín siempre se enorgulleció de sus apadrinados: tipos inteligentes (ingenieros, transportistas, abogados) que cuidaban sus negocios y sonreían si les rascaba tras las orejas;  hombres con el estómago cerrado tras años de inactividad laboral, que sobrevivían con sobras y dormían al raso. Inspirado por ellos y por su entrega se atrevió a sugerir a la Asociación una nueva frase publicitaria:


      Por eso no entiende la reacción de su último contable. Esta mañana parecía cansado y ha intentado espabilarlo de una patadita, pero en lugar de apurarse, Ramirito Pérez ha emitido un sonido sordo similar a un gruñido.  Los demás se han vuelto, atemorizados.

      Tras la estupefacción inicial, el señor Martín Álvarez suspira. Y le pega el tiro de gracia para que no propague la rabia.

"La ayudante del mago", en Lamicrobiblioteca.


Hoy he recibido una buenísima noticia: la microbiblioteca selecciona mi relato " La ayudante del mago" en el mes de marzo, y lo publicará en la ya conocida antología anual junto a textos de mi admirada Mar Horno, Pedro Herrero Amorós, Ernesto Ortega y el catalán Jordi Masó Rahola. Si queréis leer sus fantásticos relatos podéis pulsar EN ESTE ENLACE. Son todos buenísimos.

También dejo aquí mi aportación esperando que os guste.

LA AYUDANTE DEL MAGO.


La ayudante del mago lleva un vestido corto de lentejuelas, el moñito tirante, los labios muy rojos. Antes de cerrar la tapa arroja con sus palmas dos besos en el aire, y despidiéndose de su jefe, le guiña el ojo con una mueca exagerada. Nada por aquí, nada por allá, parece decir su pantomima al extender los brazos por encima de la caja, al certificar que no hay doble fondo, al comprobar, siempre graciosa, que ningún hilo invisible cuelga tramposo del techo. Cuando remata la vuelta su cuerpo se arquea como el de una bailarina, con la pierna atrás y los brazos elevados, y señala la esquina al decir: ¡Tacháaan! Mantiene congelada la sonrisa durante un largo minuto de tensión dramática. Pero no surge ningún humo inesperado, nadie aparece de repente por sorpresa: solo se sigue observando, empecinada y triste, la misma mancha de humedad. Entonces se desmadeja en el suelo y rompe a llorar desconsolada.

En el tanatorio ya está amaneciendo. Es la séptima vez que fracasa. Pero de nuevo se apoya en el féretro, y vuelve esa esperanza terca a iluminarle inútilmente los ojos, y la ayudante del mago se incorpora para intentarlo por penúltima vez.




"El microrrelato en el aula, en la Internacional Microcuentista"


La Revista Internacional Microcuentista publica un artículo mío esta semana: es un gran honor que hayan contado conmigo. El artículo habla de mi experiencia trabajando el microrrelato en el aula y de sus ventajas como recurso educativo, finalizando con diez micros de mis alumnos alrededor del tema "el pozo", y el interesado puede leerlo EN ESTE ENLACE.

Estoy esperando la oportunidad de llevarlos a la sala de ordenadores para que puedan leer vuestros comentarios y responderlos. Pero no sabéis lo que os agradezco a los que habéis dado unas palabras de ánimo a mis chicos, a los que habéis dicho que os gusta, a los que habéis destacado alguno de sus micros. Gracias Nicolás, Sara Lew, Beto,  Radon, Daniel, Mariángeles, Leo (menciono a estos porque a veces pasan por aquí), a mi recién conocido vecino,  y a todos los demás que han comentado, han sido muy especiales para mí vuestras palabras. Pronto los llevo para que ellos también las disfruten, un abrazo a todos y mi agradecimiento infinito.

Eterna incertidumbre.

(En ENTC, escribimos micros en el mes de marzo sobre el tema "2084". Aún estás a tiempo de dejar tu relato o leer las diferentes propuestas en este enlace. Aquí va la mía.)


   El desconocido me abordó diciendo que venía del futuro. Según su narración, un 13 de diciembre de 2084, ojeando periódicos antiguos, vio una fotografía mía y de él, cogidos de la mano en una galería. Como no me conocía siquiera, sospechó que algo había hecho mal en la vida, que el Universo le enviaba un mensaje, y construyó una máquina del tiempo para viajar hasta aquel instante exacto en el que nos encontrábamos y pedirme que saliéramos juntos conforme al destino.

 Nunca supe si era verdad o se trataba de una bonita historia para conquistarme. Pero accedí y, con los meses, la cosa cuajó y nos casamos. Vivimos felices hasta que el 13 de diciembre de 2084, ojeando periódicos antiguos, Antonio no vio ninguna foto nuestra en una galería. Entonces me dijo que sospechaba que algo habíamos hecho mal, que el Universo le enviaba un mensaje, y partiría a buscarme de nuevo para intentar recomponer nuestras vidas conforme al destino.

    Nunca supe si era verdad o se trataba de una bonita historia para abandonarme. A veces sonrío y pienso que, en algún tiempo, Antonio está posando conmigo desde esa galería. Y otras que, en algún lugar, Antonio cuenta a otra incauta la misma estupidez inverosímil.

Creer


Arrastrando los pies y hasta los cuerpos, se encaminan agónicos hacia la población que divisaron entre dunas. Pero llegando a sus lindes, a uno de ellos le mordisquea la duda del espejismo. La ciudad, envuelta en un polvo macilento de calima, se va desdibujando progresivamente ante sus ojos. Su amigo recorre con júbilo las callejuelas, bebe de las fuentes, entra en la tetería. Y mientras, él, que apenas ha conseguido alcanzar una plaza solitaria y borrosa, muere de deshidratación sobre la arena hirviente del desierto.

Este microrrelato ha sido seleccionado para formar parte de la antología Érase una vez... un microcuento, de Diversidad Literaria. Es un honor para mí compartir páginas con tantos conocidos y hasta queridos amigos como Érika Gómez Leandro, Ana Fuster, Beatriz Carilla Egido o Enrique Angulo, entre otros. De más seleccionados me iré enterando, porque la antología es amplia y apetecible. ¡Felicidades a todos!


8 de marzo. La receta.

Esta semana el Ayuntamiento de San Javier me ha hecho el honor de concederme el PRIMER PREMIO en su concurso de  microrrelatos sobre la mujer. Quiero compartir con vosotros el texto, La receta, acompañado de una ilustración de Leandro Lamas, un fantástico dibujante de mi ciudad, para celebrar este día de orgullo y reivindicación.


Día de la Mujer, Leandro Lamas.
LA RECETA.

El doctor receta para su depresión unos sobres de sueños, advirtiéndole que es ella quien debe rotularlos. Cada tarde, sentada con su marido, escribe: una casa grande, que María apruebe derecho, tener nietos... Vierte al zumo y revuelve las partículas oníricas, que forman una espiral efervescente y se disuelven. Bebe despacio, a sorbos, esperando que una lucecita de entusiasmo alumbre su mirada. Pero no mejora. Un día su marido duerme la siesta y se enfrenta dubitativa al sobre en blanco, intentando recordar la última vez que soñó sola. Al fin escribe con letra temblorosa: "ser capitán de barco", y bebe el sueño. Tras seleccionar cuidadosamente la tripulación, leva anclas e iza velas en su propio mar, bajo un nuevo cielo.

Microcuento ilustrado.

He tenido la suerte de participar en el proyecto "Microcuentos por la ciudad", una intervención urbana que consistirá en  repartir microcuentos ilustrados por autores locales en lugares concurridos de Monterrey (México). Como soy una admiradora del mundo de la ilustración, me ha hecho mucha ilusión que Alberto Sáenz haya escogido este cuentito mío para proyectar su visión dibujada del mismo. ¡ Me encanta su estilo! Así que, con su permiso, me lo traigo al blog. 


Ilustrado por Alberto Sanz.

Ícaro

Ilustración de Benjamín Lacombe.


- ¡No te acerques más al sol!- gritó papá. Pero ya la bombilla incendiaba las alas de la pequeña falena, y se despeñó al mar de la colcha.