Primavera de microrrelatos indignados 2013. Como perros.

La Primavera de Microrrelatos Indignados pretende que durante tres días (21 de marzo, 18 de abril y 16 de mayo) la red se llene de microrrelatos indignados que denuncien el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo. Contribuyo en la última jornada de esta convocatoria con mi relato "Como perros". Ya sabéis. Nos vemos en la alambrada. 


             COMO PERROS.          

      Tras la estupefacción inicial, el señor Martín Álvarez suspira. Hace ya cinco años que se acogió a la iniciativa solidaria "Acoge a un parado", mediante la cual permitía, de manera completamente altruista, que uno o más desempleados trabajaran para su empresa. Lo convencieron la exención fiscal y el conmovedor eslogan de la campaña:


      Don Martín siempre se enorgulleció de sus apadrinados: tipos inteligentes (ingenieros, transportistas, abogados) que cuidaban sus negocios y sonreían si les rascaba tras las orejas;  hombres con el estómago cerrado tras años de inactividad laboral, que sobrevivían con sobras y dormían al raso. Inspirado por ellos y por su entrega se atrevió a sugerir a la Asociación una nueva frase publicitaria:


      Por eso no entiende la reacción de su último contable. Esta mañana parecía cansado y ha intentado espabilarlo de una patadita, pero en lugar de apurarse, Ramirito Pérez ha emitido un sonido sordo similar a un gruñido.  Los demás se han vuelto, atemorizados.

      Tras la estupefacción inicial, el señor Martín Álvarez suspira. Y le pega el tiro de gracia para que no propague la rabia.

26 comentarios:

  1. Bien, has vuelto :) me ha encantado tu relato, a pesar de que es muy divertido no dejas de denunciar la injusticia y la desigualdad, felicidades. Besitos.

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    1. Gracias, Ruequita!. Sí, ahora ya voy teniendo la cabeza un poco más asentada : ). Estoy deseando leer vuestras novedades!
      Un abrazo, guapa, gracias por venir!

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  2. Me gusta ese tono irónico en la manera de narrarlo y un cierre, para mi gusto, perfecto. Dice Silvio Rodríguez: "...la rabia -coño- paciencia, paciencia. La rabia es mi vocación..."

    Saludos.

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    1. Gracias, Beto! Me encantan esos versos. Qué seríamos sin ella eh? unos sometidos, porque lo que se dice mirar por nosotros, a ver quién mira.
      Un abrazo y un chin.

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  3. Buenos días Alba !! Es un placer conocer tu blog, a través del espacio "La colina naranja", en esta jornada de micros indignados.
    Proyectos que incentivan a mostrar nuestra indignación por esta desigualdad social y aportar nuestro granito de arena. También desde mi mar de pensamientos "Barcos de papel", he participado en esta 3ª jornada, con el micro "Al borde del abismo". (Soy novata en estos avatares, de micros, pero lo importante es participar...)

    Tu micro es excelente, ese punto de sarcasmo aporta una realidad muy tangible.

    Abrazos desde mi azul mar :)

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    1. Encantada de conocerte, Ángeles. Pues la verdad es que es la primera vez que participo pero también me parece una iniciativa excelente. Voy a hacer una rueda de lectura hoy, a ver como vamos : ).
      Te veo en tu blog. Un abrazo, muchas gracias por venir. Y verás como hacer micros te encanta, tiene un punto de enganche : ). Besazos!

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  4. Alba, un microrrelato con un sentido del humor negro que juega con la ciencia ficción del mañana y la realidad triste de hoy. Tal como van las cosas, en poco tiempo todos podemos convertirnos en mascotas de empresarios, sin comidita ni caseta en el jardín, ni mucho menos paseos diarios.

    Excelente tu aportación.

    Un abrazo.

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  5. Gracias, Nicolás. Pues pienso que un país que considera un trabajo como un regalo es un país enfermo de muerte. El que trabaja está haciendo un bien social, nadie le hace ningún favor por proporcionarle empleo, y el sueldo que gana tampoco se lo regalan. Pero con este tipo de concepciones deturpadas vamos a esto. En fin. Me enfadan muchas cosas de esta crisis, pero esta concepción de debo agradecer que me permitan trabajar, cuando es derecho mío y beneficio social, es de las que más.
    Un abrazo que no estamos para arengas. Muchas gracias por pasarte!

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  6. Hola Alba:

    El abismo más insalvable es el que se abre en la más estrecha línea. Lo que está lejano puede alcanzarse, pero lo inalcanzable está siempre a un paso.
    El abismo separa no por su anchura, sino por su profundidad. Aparentemente, el otro lado está a la mano, a un pequeño salto.
    Esa es la ambigüedad del abismo. Parte de su fuerza procede de su engañosa estrechez, de la cercanía con que nos ofrece la otra orilla. Podemos verla, imaginarnos en ella, casi tocarla. Un casi que es un infinito. Ésa es su añagaza, pues lo que cuesta, pero vemos cerca, lo dejamos sin realizar, porque pensamos que siempre, en cualquier momento podremos realizarlo.
    Platón hablaba de un abismo entre el mundo sensible y el inteligible. ¿ Por qué ?, ¿ no indica su imagen de la línea precisamente la continuidad entre ambos ? Ambas cosas no se excluyen, el abismo mantiene la continuidad porque su separación no es longitudinal, sino profunda. Saltar esa fosa supone un esfuerzo especial, y transfigura a la persona.
    Un modo del abismo es la distancia entre pensamiento y acción. El pensamiento, la imaginación, la fantasía, es algo que permite el abismo, a lo que incita el abismo. Pensamos, imaginamos, fantaseamos como si estuvieramos ya en el otro lado. Marginamos en nuestra mente la acción, la damos incluso por supuesta. Y, si nos decidimos a ejecutarla alguna vez, nos damos cuenta entonces de una extraña e invencible resistencia, con la que no habíamos contado. Hay miedo, o hay pereza, y nos traban los pies.
    Me pregunto por qué no saltamos los abismos. Si hay alguna imposibilidad dictada por nuestro destino individual ( entonces " insalvable " o " invencible resistencia " no son exageraciones ) o si se trata, como parace a primera vista, de una elección costosa ( entonces sí lo son ).
    Y también me pregunto por los abismos no saltados nunca. Son las vidas que pudimos vivir y no vivimos, y destilan un dolor especial las noches de insomnio. Cuando alcanzamos lo que amamos con toda el alma ya no seguimos buscando. Creo que, de algún modo, esos abismos son un adelanto de la muerte.


    Un beso.

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    1. Son siglos y siglos de acomodación los que nos impiden saltar. Esto que dices me ha recordado muchísimo a El ángel exterminador, la película de Buñuel. Por si no la has visto, trata de unos invitados a cenar en una mansión que de repente se sienten impedidos a salir de ella, aunque nada en realidad se interponga. De la misma manera, algo, pero nada en realidad, hace que los de fuera no puedan entrar allí. Pasan los días, encerrados sin tener porqué, con las puertas y las ventanas abiertas, mientras se van olvidando las educadas costumbres burguesas y aumenta la tensión y la violencia. Aunque supongo la conoces no te cuento el desenlace, pero es una de las películas más inquietantes que he visto y entiendo que lo que nos pasa es exactamente lo mismo que a ellos: nada. Acabaremos dejándonos morir, suicidándonos conscientemente o matándonos los unos a los otros, presas del pánico, sin atrevernos a saltar todos a una por la ventana que siempre estuvo abierta, ese abismo del que tú me hablas que no puede dar a un sitio peor que el que estamos construyendo.

      Gracias por tu comentario. Siempre me emocionas. Yo ya no tengo miedo, aunque tampoco confianza. Me la han quitado, supongo.

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    2. Sí, la conozco muy bien. Es una verdadera obra maestra de Buñuel. Por si no las conoces te recomiendo ver " Tierra sin pan " y " Los olvidados ".

      La primera es un film documental que en su género es también una obra maestra. En esta película Buñuel se retira; calla, para que la realidad hable por sí sola.

      " Los olvidados " es algo más que un film realista. El sueño, el deseo, el horror, el delirio, y el azar, la porción nocturna de la vida, también tienen su parte. Y el peso de la realidad que nos muestra es de tal modo atroz que acaba por parecernos imposible, insoportable...

      Un abrazo fuerte.

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    3. Por otro lado, te recomiendo ver también " El reposo del guerrero " de Érika Collado - http://www.eyeseich.com/p/videos.html -, cortometraje en blanco y negro de 13:20 minutos, rodado en Jaén. Cámara digital de fotografía Leica, presupuesto 0,80 céntimos.
      Un año de dedicación, bien cuidado, escrito y narrado. Para que recuperes la esperanza y la confianza en este mundo.

      Un beso.

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  7. Aporta la dosis justa de ironía y mala leche necesaria para los tiempos que corren. Me quedo por tu blog y te animo a visitar el mío.

    Saludos.

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    1. Gracias, me encanta cuando me invitan a tan estupendos lugares. Me hizo gracia algún relatillo por ahí en el que manifestabas un punto de vista similar al mío en ese sentido que dices de la mala leche.
      Nos leemos, me gustó mucho. Y vamos afilando los cuchillos para la próxima : )

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  8. Ahi,ahi Alba,donde tendria q dolerles a Montoritos y Bañifatas.Me h reido pese a la tenatica.Sorry x ausencia d acentos.
    Besis revolulocionarios y divertidos.

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    1. Muchas gracias loco, es que a veces ya hasta te da rabia llorar por culpa de algunos. A ver si desaparecen del mapa de una vez o conseguimos echarlos. Y si no, muerdo grrrrr

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  9. Yo canto fatal pero a ver que puedo hacer. Además me salen fatal los segundo comentarios y este es el tercer intento. Sencillamente genial, Alba. Le has sabido dar la ironía justa a un asunto al que por desgracia nos vemos abocados a una velocidad de vértigo. Parece mentira, pero si la realidad es capaz de superar a la ficción, no te digo nada a la minificción. Un besito.

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    1. Qué te digo, si a mí hasta ya me entran ganas de rascarme con la pierna izquierda, y voy por ahí olisqueando las farolas : ).
      Gracias, Juancho. A ver que te las doy tres veces: gracias gracias gracias. Y tres besos!

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  10. Entrenido y divertido con todo tu bienhacer.
    Unos besos, querida amiga.

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    1. Muchas gracias, Gabriel, por eso y por venir siempre. Un abrazo!

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  11. Humor negro en su justa medida para mostrar indignación y denunciar una realidad a la que parece que estamos abocados.
    Muy bueno.
    Un inmenso abrazo!!!

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    1. Gracias, guapa, uno de vuelta por aquí!!!

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  12. He llegado tarde a la propuesta porque hace días que he estado desconectada de blogger, lo necesitaba.

    Un relato indignado que dice mucho con el humor que más me gusta, el negro. Un beso

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    1. : ) Me sucede a menudo, cuando paso mucho tiempo en una página necesito descansar unos días. También de internet en general, tengo unos ataques de pantallitis horribles. Pero siempre vuelvo : )
      Gracias, tesoro.

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  13. Alba, tu relato surrealista hoy será realista mañana como lo fue ayer. La verdad es que entiendo a los españoles, qué más les tienen que hacer. No nos queda otra que salir a las calles. Tu relato coge el eslogan por las orejas y lo da la vuelta.
    Por otro lado decirte que te leo "a escondidas" que me gusta tu forma de escribir y que no creo necesario tenértelo que decir con frecuencia.

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  14. Yo tampoco sé que más nos tienen que hacer : (. Aunque la verdad no es cierto que nos hayamos instalado en la pasividad, sucede que tampoco nos hacen caso cuando nos decidimos a actuar, a menos que nos dediquemos a ejecutar actos vandálicos. Supongo que el plan es asfixiarnos por todos los lados, por arriba, por abajo y por los lados, para no dejarnos mucha maniobra. Da igual que protestemos, da igual que nos manifestemos, las urnas no nos dan solución, qué tenemos que hacer. Algunos dicen que un día todo estallará y tomaremos las calles con violencia, yo creo que no es la violencia lo que mueve nuestros corazones y por eso tardamos tanto. Pero puede que esto cambie. No sé.

    Ay, muchas gracias por decírmelo. Pues claro que no es necesario, yo también leo mucho sin comentar, muchas veces porque lo estoy haciendo relajadita y entretenida. Acabo de empezar en esto y no me gusta que nadie se sienta obligado, conmigo haz uso y abuso de la confianza para decir o no decir lo que te apetezca. Un abrazo, Ximens, nos leemos!

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